mientras ando camino del coche después de una nueva jornada demasiado larga y demasiado poco productiva. Compré mi bolso en un mercado marroquí a precio de saldo, la pulsera amarilla por internet, los vaqueros era un 2×1 pero al final me quedé solo uno, el q necesitaba, el resto es regalado o casi gratis. Tengo una cara corriente, un peinado como otro cualquiera, los pies y la nariz demasiado grandes… Tengo días buenos, alguno, la mayoría regulares y el resto malos, un humor de perros, ando escaso de talento y tengo las ganas justas para levantarme a diario e intentar seguir adelante… Sigo pensando que soy poco recomendable y que no merezco la pena.
Advertisement