Me encanta experimentar… en la cocina, que sois unos mal pensados, y siempre que puedo pruebo cosas nuevas. Además odio que las cosas se pongan malas en la nevera porque se abrieron hace un mes y se quedan olvidadas en un rincón… entre el paquete de salchichas y el bote de mayonesa… tristes y solas.
De estas dos premisas surgió hacer buscar la receta de una ensalada por internet con el requisito fundamental de usar queso camenbert (abierto hace poco, no corría peligro pero nunca se sabe). Ya puestos, que no usara la típica lechuga iceberg, que tan trillada tenemos. Por cierto, de donde le vendrá el nombre de iceberg a esa lechuga si es más bien redondita… ummm, bueno eso es un tema diferente… para otro post.

El caso es que encontré una estupenda que ya hemos probado dos veces esta semana, sigo hablando de comida, guarrones, y efectivamente somos unos jartibles comiendo lo mismo dos veces en tres días pero es que verdaderamente está genial.
La receta como siempre, y más tratándose de ensaladas, que cada uno la apañe como vea pero esta fue mi obra:
Ingredientes:
- Escarola (El segundo día Escarola con lechuga iceberg y lechuga de esa rojita que amarga un poco) – Recomiendo las bolsitas de Mercadona (Ya está bastante más caro pero para estos detalles siguen siendo unos cracks)
- Tomates cherry – Si, son los pequeñitos que pueden parecer muy pijos pero están muy buenos… y son tan monos! . Si no tienes, pos tomates normales.

- Queso camenbert (El segundo día fue queso emmental). Si prefieres cremosidad y sabor pues el camenbert, si optas por un sabor más suave e incluso dulzón, pues el emmental.
- Nueces
- Sésamo o ajonjolí (A que no sabíais que era lo mismo… pues yo tampoco
)
- Pimienta (No os paséis)
- Vinagre de módena (También puede ser pijo pero está mortal)
- Aceite
- Sal
Elaboración:
Lavamos bien la escarola y los tomates, cortamos éstos en dos partes y lo ponemos todo en el bol. Añadimos el sésamo y la pimienta así como las nueces y el queso en trozos pequeños. Por último aliñamos a nuestro gusto con la sal, el vinagre y el aceite, preferiblemente por este orden y mezclamos bien. Et voila!
Más cositas:
Con la lechuga roja tiene un punto amargo que quizás le venga peor que sólo con escarola.
Entre camenbert y emmental, me quedo con camenbert.
No aliñéis la ensalada hasta justo antes de comer porque la escarola se pone fea si lleva mucho tiempo aliñada.
Siento no tener fotos de este prodigio pero hacedme caso, está de vicio… la ensalada!!!
Y finalmente, el nombre es impuesto solemnemente con motivo del nacimiento del segundo hijo, en este caso hija, de Claudia y Alex, unos amigos austriacos la mar de majos. Ya son cuatro; Claudia, Alex, Moritz (el hermanísimo de la homenajeada) y la recién llegada Paula.
¡¡¡Queda inaugurada la categoría cocina en mi blog!!! ¡¡¡Tachán!!!